Denbora mugimenduan  5 ordu 13 minutu

Denbora  8 ordu 29 minutu

Koordenatuak 13273

Noiz igoa 18 de julio de 2019

Noiz egina julio 2019

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431 m
0 m
0
25
51
101,91 km

Bisitak 26, kokapena 0

Nondik gertu Alai, País Vasco (España)

Desde la estación de Amara hemos subido al tren (TOPO) a las 8.51, con la puuntualidad que caracteriza este transporte público en apenas 40 minutos, hemos llegado a Zumaia. Dando un rodeo, por la GI-2633, pasando por Oikia, Aizarnazabal, entramos en Iraeta para proseguir por la "vía verde del antiguo ferrocarrila del Urola". Dejamos atrás, Cestona, Lasao, Azpeitia, Santuario de Loiola, Azkoitia, Zumárraga y llegamos a Legazpia, en esta localidad queríamos disfrutar del baño en las piscinas municipales pero.....nadie había traido "utensilio" para candar las bicicletas y.....por si las moscas, hemos desistido del "chapuzón" y terminar la primera fase de la ruta en Mirandaola.
Dirección al restaurante Katilu :
Plazaola Kalea, 12, AZOKA PLAZA, 20230 Legazpi
Horario:
Cierra pronto: 0:00 ⋅ Abre a las 8:00 los vie.
Teléfono: 943 08 11 98
Atendidos a la perfección por Mariasun.
Después, "cuestabajo" con tranquilidad y buena temperatura, vuelta a Zumaia, TOPO a las 18 horas y....a casa.
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Palacio Lili

La historia del Palacio Lili va estrechamente ligada al valle de Zestoa. Este palacio construido por los Lili, familia adinerada gracias al hierro y la madera, es uno de los puntos de referencia para todo visitante de Zestoa. Los Lili eran los dueños de muchas de las tierras de labranza, bosques y ríos de la zona de Zestoa. Su riqueza, labrada a base de producir hierro y madera, es apreciable en su palacio, donde ocupan un lugar principal. Hay que tener en cuenta que el palacio se construyó en una época donde la utilización del hierro como material de construcción no estaba a la orden del día. Los edificios que incorporaban el hierro como uno de los elementos para su edificación, ya fuera como complemento para puertas y ventanas, como estructura o como barandilla, daban la imagen de disponer de más bienes que nadie. Las familias pudientes de la época decidieron incorporar este “exclusivo” elemento de construcción en sus palacios, casas-torre y caseríos. Los Lili no venían de un linaje de guerreros, fueron una de las familias que decidió mantenerse neutrales cuando las familias guipuzcoanas se alineaban con los Oñaz o los Gamboa en las Guerras de Bandos. Los Lili se establecieron en la actual Zestoa, donde comenzaron a realizar negocio, adquirir tierras para la agricultura y a comerciar. Al finalizar las Guerras de Bandos los señores comienzan a construir sus casas con forma de palacios y no de casas-torre. Son los siglos XV y XVI, cuando el centro económico de los lugareños se mueve en torno a palacios como el de Lili. La pequeña casa-torre de Lilibea fue construido en 1490, siendo transformado en palacio hacia 1525 por obra de Domenja de Lili y su hijo Juan Pérez de Idiaquez. Durante los siguientes siglos los Lili amansaron sus grandes fortunas, acumulando bienes y alcanzando una posición social beneficiosa. En este tiempo los Lili se hacen con escudos, títulos nobiliarios, inmuebles y entran a formar parte de las clases altas de la época mediante matrimonios y relaciones con nobles que les facilita acumular más bienes. En 1549 crean el mayorazgo Lili. A medida que los bosques se van consumiendo y la economía del Urola permite que otras familias de la zona vayan consiguiendo una posición mejor. Las aguas termales que comenzaron a explotar pasan a manos del Marqués de San Millán y los Lili comienzan su carrera militar, alejándose de Zestoa y consumiendo sus rentas y bienes. El Palacio Lili sufre de malos cuidados, viéndose mermado su esplendor pasado. En 1760 Vicente de Lili falsifica documentos históricos y se arroga el título nobiliario de Conde de Alacha para sí mismo y la familia Lili. A finales del siglo XVIII el palacio es restaurado como caserío, aunque gran parte de ella se mantiene en ruinas. Los Lili ya no guardan apenas relación con la construcción, si no fuera porque siguen cobrando la renta a los inquilinos del inmueble. En esta época un tercio del palacio está abandonado por la falta de mantenimiento y la decadencia. El edificio fue abandonado por sus últimos inquilinos en el año 2000, en la más completa decadencia del inmueble. El Ayuntamiento de Zestoa primero y la Fundación Ekain después han asumido las labores de mantenimiento, restauración y gestión del inmueble.
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Polideportivo de Legazpi

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Mirandaola

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Mirandaola

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