Denbora  7 ordu 20 minutu

Koordenatuak 2200

Noiz igoa 6 de mayo de 2018

Noiz egina mayo 2018

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1.177 m
336 m
0
4,9
9,8
19,66 km

Bisitak 297, kokapena 21

Nondik gertu Añes, País Vasco (España)

Extraordinaria ruta. Un espectáculo para los sentidos. Con broche final de categoría: la cascada de Peñaladros.
Comenzamos la ruta en la población de Añes, a la que llegamos tras bajar el puerto Angulo y tomar (ojo a la indicación) un cruce a la derecha marcado con "Cascada de Peñaladros")
Tras ser saludados por los ladridos de una jauría de perros (afortunadamente, atados) iniciamos la subida, por momentos intensa, hasta la peña de Aro. Atravesamos una zona de bosque de hayas, precioso en esta época de florida primavera. Al salir del bosque podemos contemplar el farallón rocoso que constituye la peña de Aro.
A medida que ganamos altura los paisajes se vuelven más espectaculares.
Llegamos al portillo de Aro y nos detenemos ante el altar dedicado a S. Vitores (célebre santo, por llevar su cabeza entre sus manos)
Superamos un desnivel más para llegar al vértice de la peña de Aro y dejarnos gratamente sorprender por las vistas que se dominan desde aquí. (Cuidado, no asomarse demasiado, la caíada es de más de 100 metros)
Ahora recorremos por el borde de esta peña, pasando por el pico de Eskutxi (1185m.), bajamos al portillo de Las Escalerillas, donde descubrimos una especie de flora curiosa y antigua: "los megaforbios" (detenerse en el cartel a leer un moomento la historia de esta flora).
Hemos bajado unos cuantos metros para volver a subir al pico de Unguino (1.099 m.) Desde lejos nos sorprende su forma curiosa, como la "peineta" de cierto estadio de fútbol. Y, una vez allí, nos encontramos con el ventanón de Unguino, caprichos de la naturaleza.
Desde el portillo de Atatxa iniciamos el descenso, en principio con bastante pendiente.
Vamos faldeando la montaña de sierra Salvada y nos volvemos a encontrar con el espléndido hayedo.
En un momento del camino decidimos tomar un "atajo", para dejar la pista e ir por sendero. En nuestro caso fue un error. Tuvimos que salvar más desnivel, hubo pasos difíciles, sobre todo para las personas con vértigo y no medimos bien nuestras fuerzas, ya que habíamos realizado un buen esfuerzo antes.
Aquí dejamos la iniciativa a gusto de los senderistas. La opción que siguieron algunos fuela de ir por pista, de forma más tranquila, mientras que otros eligieron la zona más aventurera.
El camino nos devuelve a la población de Añes.
Ahora nos queda contemplar la casacada de Peñaladros.
Regresamos con el coche y, antes de llegar a Cozuela, nos desviamos a la derecha siguiendo las indicaciones de un cartel.
Al salir del coche, el ruido de la casacada es premonitorio.
La naturaleza que la rodea, parece que la guarde, celosamente, de la vista de extraños. Bajamos para contemparla desde abajo y nos quedamos admirando su belleza. (Para el que escribe esta crónica, esta cascada es "la joya de la corona" del paisaje burgalés)
Y con esta emoción final damos por finalizado un día completo de senderismo, de bellos paisajes, y, como siempre, de execelente compañía.

1 komentario

  • argazkia jsbosteko

    jsbosteko 07-mar-2019

    Ibilbide hau egin dut  egiaztatua  Gehiago ikusi

    Bonita ruta y unas vistas de fantásticas

Nahi izanezkero edo ibilbide hau