Koordenatuak 678

Fecha de subida 2 de marzo de 2019

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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810 m
9 m
0
5,3
11
21,36 km

Bisitak 214, kokapena 11

Nondik gertu Hernani, País Vasco (España)

NOTA:
Esta travesía la he hecho hace 7 días por una cuestión climatológica. Preferí hacer primero esta etapa antes que la anterior para aprovechar la 3º semana consecutiva de buen tiempo antes de que pudiera cambiar el clima y que el recorrido fuese mucho más complejo de lo que finalmente ha sido.

He calificado la ruta como MODERADO por ser físicamente bastante dura. Técnicamente hablando es muy sencilla a excepción de algunos tramos por bosque que en caso de haber llovido se podría complicar bastante, pero las durísimas rampas que hay tanto al subir como al bajar hace que el despliegue físico sea importante.

El tiempo total dedicado a la ruta ha sido de 7h y 3 min, habiendo parado aprox 1h entre paradas para sacar fotos y descansar para comer y beber.


Vuelta al País Vasco desde Ermua. Etapa 22:

Comienzo en la parada de tren de Hernani-Centro y subo unas escaleras para dirigirme hacia el ayuntamiento e iglesia del pueblo. Luego desciendo para ir a durante unos pocos km a la par de una carretera. Prácticamente en todo momento tengo a la vista al frente la primera cima que realizaré hoy, el monte Oindi y a ratos, al lado, la máxima elevación de la sierra, el monte Adarra. Una vez llego al barrio de Osinaga, hago un doble desvío y comienzo de forma oficial el ascenso. Al principio las rampas son bastante llevaderas pero luego, tras un breve tramo de descanso, comienzan a inclinarse considerablemente.

Una vez paso por una zona de caseríos, dejo la pista asfaltada para ir ya por sendero natural. Aquí tengo la posibilidad de girar a la derecha para ascender directamente al monte Oindi, pero mi idea es la de ir a ver el primero de los múltiples monumentos prehistóricos que hay en la sierra de Adarra; el crómlech Mulisko Gaina. Para ello continuo recto, haciendo caso a las marcas GR (roja y blanca) de los árboles, y asciendo por pista natural de forma suave al principio, pero luego vuelven a aparecer las durísimas rampas.

Afortunadamente éstas no son muy prologadas y enseguida vuelvo a tener un descanso. Desciendo, pasando por una zona arbolada muy húmeda que, en caso de lluvias, estaría repleto de arroyos y charcos. Llego hasta otro cruce y de forma repentina, casi sin enterarme de no ser por la ayuda del track, giro a la derecha. Vuelvo a ascender otra corta pero dura rampa y en pocos minutos llego hasta el precioso crómlech Mulisko Gaina. Está muy bien conservado, y además al fondo hay una magnífica vista del monte Adarra y del monte Aballarri al lado.

Tras las fotos de rigor, continuo la marcha y asciendo por una estrecha pista natural con marcas verde y blanca. En breve, y al igual que me ocurrió atrás, hay otro giro brusco a la derecha que me volví a comer, hasta que lo vi en el track. Una vez mas, otro fuerte ascenso aunque de nuevo de corta duración. Enseguida llego hasta un llano herboso donde, en frente, se encuentra la cima del monte Oindi (548m). Las vistas desde arriba son espectaculares; Andoain, Urnieta, Hernani, San Sebastián, Pasaia… y montes como el Jaizkibel, Peñas de Aia, Adarra, Aralar, Erlo, Hernio y otros montes que no conozco.

Una vez hechas las obligadas fotos de las vistas, desciendo una empinadísima loma herbosa, una autentica rompepiernas, hasta llegar a otro cruce. Ahora mi destino es la máxima cumbre de esta sierra, el Adarra. Como os podéis imaginar, la subida hasta esta cumbre es muy exigente. Las fuertes rampas vuelven a hacer aparición, pero es que esta vez de forma mas frecuente y mas duraderas. Afortunadamente, una vez llego a la altura del monte Aballarri, el cual bordeo, hay algún tramo de descanso para recuperar fuerzas.
El terreno es una mezcla de pista natural al principio y hierba después. Muy muy cómodo de pisar y de andar.

Poco antes de llegar a la cima del Adarra, llego hasta otro crómlech, el de Elurzulo, de menor interés que su predecesor. Delante, solo me queda el tramo final del ascenso, que parece que tienes la cumbre al alcance de la mano, pero nunca acabas llegando. A mi se me hizo eterna la subida. Veo pasar a algún que otro niño junto con sus padres, al igual que cuando fui a las Peñas de Aia. Arriba en la rocosa cima del Adarra, se distinguía a una multitud que disfrutaba de las vistas.

Últimos metros, y en vez de haber ido directo a coronar la cima, decido desviarme a lo que de primeras me pareció que era una antecima o cumbre secundaria. La verdad es que no era ni una cosa ni la otra, pero si que me ofreció una vista muy chula del rocoso tramo final del Adarra. Y es que este punto se las trae. Por donde subí yo al menos, hay que sortear enormes bloques de rocas, algunas con el firme plano y otras en punta o inclinadas. Eran tan grandes que en algún momento tuve que estirarme al máximo y usar las manos para avanzar, aunque realmente no tiene dificultad alguna.
Finalmente llego a la cima del monte Adarra (819m), como he oído decir a algunos éste es el monte de los Donostiarras, por la cercanía con San Sebastián. Un monte muy popular, que atrae grandes masas de gente, de cualquier edad.
Las vistas obviamente son impresionantes, casi las mismas que en el Oindi, pero desde 250m de altura mas arriba. Una pena la presencia de bruma, que me ha impedido ver con nitidez dichas vistas, aunque se podía distinguir fácilmente cada lugar.
Tras las fotos de rigor, bajo por el otro lado de la cima, siendo esta parte un poco más asequible que por donde subí, y seguido desciendo otra empinadísima loma herbosa y en pocos minutos llego hasta un doble crómlech, conocido como Eteneta 1 y 2.

Ahora vuelvo a subir otro repecho y me encuentro en otra cumbre mas, en el monte Oindo (785m), sin haber grandes vistas, solo se ve en Adarra y lo que parece ser el pueblo de Urnieta.

Desciendo por un cortafuegos, hasta dar con otro monumento, el monolito de Usobelartza y seguido vuelvo a subir otro repecho. Al llegar a lo alto del repecho giro a la derecha y en breve hago cumbre a la 4º y última cima del día, el Usabelartza (673m), con doble buzón en la parte frontal y un geodésico hacia atrás. Aquí no hay vistas por culpa de la presencia de pinares que tapan la zona por los 4 costados (solo se distingue tímidamente la silueta de parte de la ciudad de San Sebastián y del pico rocoso del Adarra), a excepción de donde se encuentra el geodésico que si se puede ver algún monte hacia el Sur.

Vuelvo hasta la parte alta del repecho y ahora realizo el descenso definitivo rumbo a Andoain. La primera parte del descenso es un poco confusa. Para encontrar el camino a seguir, hay que bajar unos pocos metros hasta dar con una zona rocosa, y a la izquierda, donde comienza un denso bosque, ahí se encuentra el sendero. Dicho sendero lo abandonaré rápidamente para ir por otro mas estrecho, a modo de atajo. Es un bosque repleto de árboles de muchos tipos, es una zona muy arbolada, muy densa, así que en caso de que haya llovido recientemente o haya previsión de fuertes vientos, hay que ir con mucha precaución.

En seco todo el descenso no supone ningún problema. Es más, la bajada la realicé de forma muy cómoda y rápida. A pesar de ser un descenso bastante largo en cuanto a distancia, si el terreno está en óptimas condiciones, realmente se hace bastante corto.
Al final del sendero, llego hasta una pista de cemento y giro a la derecha. Aquí comienza un bonito tramo donde hace poco mas de un siglo se inauguró varios puentes y túneles (en este caso solo vi y recorrí un puente y un par de túneles) y una vía ferroviaria conocida como Trentxiki de Plazaola que tuvo varias funciones como tren minero, transporte de viajeros, ganado, madera y víveres.

Al final de este paseo, llego hasta el pueblo de Andoain, y tras pasar por el ayuntamiento, iglesia y plaza de la localidad, finalmente me dirijo a la parada de tren de Andoain-Centro para concluir esta preciosa ruta.

2 iritzi

  • argazkia Oscar Upegui

    Oscar Upegui 04-mar-2019

    Una ruta espectacular, la cual con solo ver el perfil de montaña, ya se da uno la idea de las duras rampas que hay que superar, felicitaciones Jon muy buen reportaje fotográfico y mejor aún esta formidable descripción que permite hacer un recorrido virtual por estas interesantes cumbres, los senderos se ven muy agradables para recorrer y el contraste de estos bosques con el cielo le dan un toque especial, Gracias Jon por compartir el trazado, Saludos y a seguir compartiendo estos maravillosos trazados.

  • argazkia Jon Otaduy

    Jon Otaduy 04-mar-2019

    Gracias por tu comentario y valoración Óscar.

Si quieres, puedes o esta ruta